5 razones por las que un niño no comprende lo que lee

El proceso de la comprensión lectora es complejo. El niño tiene que realizar muchas pequeñas acciones, que pueden presentarle algunos obstáculos. Pero sin motivación es más complicado aprender a leer.

Si conocemos los problemas a los que se enfrentan los niños a la hora de leer, nos será  más fácil enseñarles el sentido de lo que leen. En este artículo, te explicamos cinco razones por las que un niño no comprende lo que lee.

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Por qué no comprenden todo lo que leen

El proceso de la comprensión lectora es complejo. El niño tiene que realizar muchas pequeñas acciones, que pueden presentarle algunos obstáculos. En efecto, para comprender lo que se lee es necesario dar muchos pasos y de distintos niveles. Empezando por la descodificación y llegando hasta la comprensión, algunos pasos son más técnicos y tienen que ver con el lenguaje, y otros, más personales y subjetivos. Sin los primeros es difícil llegar hasta el final. Pero sin motivación es más complicado aprender a leer.

Estas son algunas de las razones por las que un niño no comprende lo que lee.

Problemas para descodificar las palabras

Lee esta frase: <<PePePeddddrdrdro eera era aaagagagragricul aaagricult agriculto agricultor eeen JJJJeerrr Jeeereeez>>. Ahora léela tal y como estaba escrita: “Pedro era agricultor en Jerez”. La diferencia es clara. Especialmente al principio de su instrucción, los niños presentan problemas para combinar letras y sonidos, y, así, lograr pronunciar las palabras. Un niño que todavía lee como se plasma en la primera oración debe realizar un gran esfuerzo por pasar de los sonidos a las palabras y de estas a su significado. 

Así pues, cuando tenga que leer un texto, prestará más atención a los sonidos y la formación de palabras que a su relación. Y es justamente por esto por lo que un niño no comprende cuando lee. Por eso, una frase de cinco palabras se puede convertir en una odisea. Como se observa, aunque este primer paso de la descodificación parece sencillo, es necesario que se consolide para poder ir accediendo a los siguientes. En definitiva, el proceso de comprensión lectora funciona como una pirámide en la que unas acciones se apoyan en las anteriores. 

Dislexia y otros trastornos de lectura

En ocasiones, las dificultades para decodificar son síntoma de que el niño sufre dislexia. La dislexia se considera un trastorno neurobiológico que afecta al aprendizaje de la lectoescritura. Un niño no comprende lo que lee si no identifica correctamente los sonidos que forman cada palabra. De esta manera, se ralentiza y disminuye la comprensión lectora. Por eso, los problemas para aprender a leer pueden afectar a otras habilidades como la ortografía, las matemáticas y, sobre todo, la comprensión lectora. 

Si quieres entender mejor cómo lee un niño con dislexia, puedes experimentarlo en este enlace. Asimismo, el proyecto Change Dyslexia ofrece una aplicación que, a través de juegos y ejercicios lingüísticos, es capaz de detectar la dislexia de forma temprana. Esta herramienta se llama Dytective

Mal uso de las estrategias de comprensión

Al leer,  realizamos algunas actividades de forma más o menos automática. Buscamos relaciones, descartamos lo secundario o juzgamos su credibilidad. Estas estrategias de comprensión lectora se entrenan y aprenden, ya que suponen la base de la comprensión. Pero nos encontramos con niños que no retienen detalles. Por eso, un niño no comprende lo que lee si no sabe resumirlo o no es capaz de imaginarlo con claridad

El manejo de estrategias se aprende, pero, sobre todo, hará falta que el niño quiera aplicarlas y muestre interés por comprender lo que lee. Si enseñamos a un niño a resumir, por ejemplo, las instrucciones para montar un juguete, encontrará la motivación que le hace falta para aprender a sintetizar. Dar sentido al conocimiento de estrategias favorecerá que las interiorice y aplique con mayor éxito.  

Falta de conocimientos previos sobre el mundo

Para comprender lo que se lee no basta con descifrar palabras o letras, sino que las grafías deben evocar su significado. El creador de la teoría del aprendizaje significativo, David Ausubel 1, recalca que los nuevos conocimientos necesitan del anclaje de las ideas preexistentes. «Si tuviese que reducir toda la psicología educativa a un solo principio, -dice el estadounidense- enunciaría este: el factor más importante que influye en el aprendizaje es lo que el alumno ya sabe. Averígüese esto y enséñese consecuentemente». 

En otras palabras, para aprender no solo hay que recibir nuevos conocimientos, sino que deben producirse en nuestro cerebro conexiones con lo que ya conocíamos. De esa forma, se logra la interrelación y organización de nuevos y más completos saberes. Por eso, sin conocimientos previos, un niño no comprende lo que lee. 

Si llevamos esta teoría a la comprensión lectora, las palabras que se leen deben tener un eco, de manera que su significado se entienda y complete con los conocimientos previos sobre el mundo. Las experiencias vividas por un niño le ayudan a entender los textos, le hacen recordar momentos y, así, cobran sentido. De la misma manera, cualquier lectura similar a las que ya conoce, pero novedosa, abrirá ante él nuevos mundos por explorar. 

Escasa motivación

¿Para qué leo? Es una pregunta clave para los más pequeños. Tengo videojuegos, tablets, juguetes, pero quieren que lea. Me aburro: leer no es gratificante, es mucho más fácil jugar. En efecto, leer no siempre parece la tarea más apasionante. Eso pasa por tres motivos. 

  1. Primero, porque el camino hasta comprender plenamente lo que se lee es largo y dificultoso. Así, un niño no comprende lo que lee porque son muchas las habilidades que se deben poner en juego. 
  2. Segundo, el niño siente muchas veces que lee por leer, por obligación o porque se lo han puesto de tarea. Realmente, no está motivado ni, quizás, le gusta el libro que tiene que leer. Un niño no comprende lo que lee cuando no tiene un propósito claro.
  3. Tercero, porque el niño todavía es impaciente e incluso perezoso, y cualquier otra actividad estimula mucho más sus sentidos, más rápido y con menos esfuerzo.

El reto está en buscar en cada paso del proceso actividades, textos y lecturas que le interesen y que merezcan el esfuerzo que debe realizar para comprender. Entre los dos y los seis años, los niños suelen mostrar pasión por algunas aficiones o temas. Se conocen como “intereses intensos”, como el amor por los dinosaurios, las hadas o los bichos en general. Conocer estos ámbitos que apasionan a los pequeños puede hacernos acertar con las lecturas que seleccionemos para ellos.

Leer se convierte, así, en un descubrimiento. Descubro las letras que forman las palabras. Encuentro las relaciones entre palabras. Descubro el sentido de los textos. En definitiva, descubro una herramienta que me permite entender el mundo con profundidad y, sobre todo, comprenderme a mí mismo. 

 

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Con Abrapalabra comprenden lo que leen

El programa de Comprensión lectora Abrapalabra ayuda a solucionar los problemas por los que un niño no comprende lo que lee de la siguiente manera: 

1. Textos motivantes para todos los gustos. En Abrapalabra los alumnos leerán textos emocionantes de 32 géneros distintos. Algunos ejemplos son: 

  • Trucos de magia.
  • Recetas para chuparse los dedos
  • Experimentos sorprendentes que podrán reproducir en sus casas.
  • Textos científicos sobre dinosaurios y animales extraños.
  • Reglas de juegos. 
  • Mitos.
  • Leyendas y muchos más. 

 Además, la extensión de los textos está adecuada a la edad de cada curso de primaria. De esta manera, no perderán el interés por encontrar los textos demasiado largos. 

2. Activación de conocimientos previos. El programa Abrapalabra utiliza diversas estrategias de comprensión lectora. Sin duda, una de las más importantes es la activación de conocimientos previos. Antes de cada lectura, independientemente de que sea un texto informativo o literario, se realiza una actividad de este tipo para que el alumno tenga una mejor disposición a comprender el texto que va a leer a continuación. 

3. Buen uso de estrategias de comprensión. Cada una de las actividades del programa Abrapalabra ha sido cuidadosamente diseñada con el fin de que el alumno pusiera en práctica una estrategia de comprensión lectora concreta. 

Una serie de profesores y expertos en la materia realizó una síntesis de todas las estrategias de comprensión publicadas en la bibliografía científica. Después, diseñaron cada actividad asegurándose que el alumno desarrollase dicha estrategia a la vez que se divertía y encontraba un fin para la lectura. El resultado fue este magnífico programa de comprensión lectora y producción escrita que te invitamos a que conozcas en este enlace. Si te gusta, ¡no dudes en pedirnos una demo gratuita!

 

Bibliografía

  1. Ausubel, D. (1983). “Significado y aprendizaje significativo”, en Ausubel, D., Novak, J. y Hanesian, H. Psicología Educativa. Un punto de vista cognoscitivo. Trillas, México.
  2. Federación de enseñanza de CC.OO. de Andalucía. (2012). Las dificultades comprensión lectora. Revista digital para profesionales de la enseñanza, 21.
  3. López Recacha, J.A. (2009). La importancia de los conocimientos previos para el aprendizaje de nuevos contenidos. Revista digital Innovación y experiencias educativas, 16.
  4. Sanz Moreno, Á. Mª. (s.f.) La mejora de la comprensión lectora.

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