5 recursos para educar tu ira

La ira se encuentra catalogada como una de las emociones básicas, junto a la alegría, la tristeza, el miedo y la aversión. A pesar de ser una emoción básica, a menudo cuesta encontrar efectivos recursos para educar la ira.

La ira se encuentra catalogada como una de las emociones básicas, junto a la alegría, la tristeza, el miedo y la aversión. A pesar de ser una emoción básica, a menudo cuesta encontrar efectivos recursos para educar la ira.

Aunque a menudo se clasifica como emoción negativa, educar la ira de manera adecuada puede ayudarnos a conocernos mejor y a comprender nuestro contexto personal, ya que, sin duda, es también un instrumento de supervivencia.

Las emociones son una brújula que nos da información sobre la situación en la que nos encontramos. Por eso:

  • ante un ataque es bueno disponer de recursos para educar la ira y pararse a comprender las causas que nos provocan sentirla tan intensamente. De esta forma, conoceremos mejor nuestras reacciones y el contexto que las generan, y así, será más fácil gobernar todas nuestras emociones, entre las que también se encuentra la ira.
  • Además, numerosas publicaciones científicas han demostrado que regular y educar la ira son factores muy importante en la reducción de la violencia.

 

Para ello, podemos preparar un «botiquín de emergencia» con unos pocos recursos que nos ayuden a educar nuestra ira. Así, si se nos presenta una situación en la que perdemos los nervios, tendremos a mano nuestro “botiquín de emergencia” imaginario.

1. Cuenta hasta 10

En un estudio realizado por M. Marion en 1997 se destaca la importancia de enseñar a los niños técnicas de relajación para educar la ira. Entre las técnicas de relajación que utiliza y recomienda, se encuentra «contar hasta 10». Realizar este ejercicio a la vez que se realizan ciclos de respiraciones lentas y profundas es un recurso que puede ayudar tanto a niños como a adultos a educar su rabia.

Sin embargo, parece que no siempre es así.

Un grupo de investigadores del Departamento de Psicología de la Universidad Estatal de Nueva York realizaron un estudio en el que concluyeron que contar hasta 10 puede ser un recurso muy útil para educar la ira siempre que existan consecuencias negativas para nosotros si llegamos a perder los nervios y no nos controlamos en ese momento. De lo contrario, si no viéramos ninguna posible consecuencia negativa para nosotros, nuestra reacción al terminar la cuenta podría ser mucho más agresiva que nuestro ataque de ira inicial.

2. Arruga un papel o una pelota antiestrés

Este recurso para educar la ira utiliza la técnica de la relajación muscular progresiva. En el momento en el que algo nos llena de ira, puede ser muy útil para educarla tomar un objeto comprimible y estrujarlo durante un rato hasta que notemos que nos vamos tranquilizando.

Para realizar bien esta técnica es necesario concentrarnos totalmente en los músculos que estamos contrayendo y relajando progresivamente. Para ello, lo mejor es cerrar los ojosrespirar profunda y lentamente, y poco a poco ir olvidando el motivo que nos causó tanta ira.

Es una forma de educar la ira a través de un ejercicio de relajación.

3. Acerca un cojín a tu cara y grita con fuerza

Se trata de un recurso para educar la ira que se encuentra en auge desde que Pep Torres inventó la Scream CabinEl invento consiste en una cabina insonorizada que se dispone en la oficina para que quien lo necesite se introduzca en ella y grite para descargar tensiones.

Gritar libera endorfinas y produce bienestar y relajación. Hay que saber que se trata de un recurso que genera un bienestar momentáneo, pero es muy útil en determinadas situaciones. El recurso de gritar para liberar emociones y educar la ira también se desarrolla en las llamadas «terapias de liberación», muy estudiadas en niños por autores como H.G.Kaduson. Si quieres leer más sobre estas terapias, pincha aquí.

4. Haz garabatos en un papel

Resulta un recurso muy útil y sencillo. Toma un trozo de papel y un bolígrafo. Escribe entonces todo lo que te ha causado la ira que sientes. Si lo prefieres puedes simplemente realizar rayajos sin sentido en el papel mientras piensas en las cosas que te producen sentirte así.

Continúa hasta que notes la descarga de adrenalina y estés más tranquilo. Finalmente, toma el papel y rómpelo. Se trata de una especie de ceremonia para educar la ira, liberarla y destruir nuestros sentimientos negativos.

5. Sal a hacer deporte

Quizás sea el recurso más difícil de realizar. Es cierto que no siempre podemos salir a dar una vuelta en medio de un ataque de ira. Sin embargo, es una práctica muy útil no solo como técnica de liberación y relajación, sino como técnica para educar la ira y prevenir los ataques.

De hecho, un estudio de la Universidad de Yale sugirió que correr durante un determinado periodo de tiempo es un recurso que puede ayudar a mitigar la magnitud de nuestra reacción emocional en determinadas situaciones y contribuir a nuestro bienestar corporal y emocional.

 

Estos son los 5 recursos que te recomendamos a la hora de educar la ira. Esperamos que te sirvan de ayuda. Si quieres conocer más recursos, quizás te interese esto.

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